VISUAL AGNOSIA. DISORDERS OF OBJECT RECOGNITION AND WHAT THEY TELL US ABOUT NORMAL VISION
Martha J. Farah

1995 The MIT Press
Massachusetts Institute of Technology
Cambridge, Massachusetts

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AGNOSIA VISUAL. TRASTORNOS EN EL RECONOCIMIENTO DE OBJETOS Y LO QUE NOS DICEN ACERCA DE LA VISIÓN NORMAL
Martha J. Farah

Traducción en elaboración*: Juan Magariños de Morentin
[Para el Seminario: "En el principio era la imagen"]


[ix] Prólogo

Ver, saber y creer

John C. Marshall

 

[1] Capítulo 1

Introducción

Agnosia visual: deterioro en los procesos visuales superiores necesarios para el reconocimiento de los objetos, con relativa preservación de las funciones visuales elementales.

[2] 1.1. Breve historia de la agnosia

[4] Si se considera que el reconocimiento de objetos tiene lugar en dos etapas relativamente indiferenciadas: (1) mirar el objeto y (2) asociar el conocimiento general del objeto con la percepción, entonces el único modo posible de desorganizar el reconocimiento de objetos es desorganizando la visión o el conocimiento general.

Por el contrario, si se considera que el reconocimiento de objetos implica una serie de representaciones de estímulos con una progresivamente mayor abstracción a partir de la disposición retinal y una progresivamente mayor correspondencia con las propiedades invariantes de los objetos, como es la visión más actual de los investigadores (Marr, 1982), entonces el daño cerebral que afecta los últimos estadios de la visión podría crear en principio una agnosia visual "pura".

[5] Aunque existen excepciones, desafortunadamente se han hecho pocos esfuerzos para relacionar los fenómenos de la agnosia con las actuales teorías cognitivas acerca del reconocimiento de objetos.

1.2 Tipos de agnosia

[6] La mayoría de los neuropsicólogos siguen a Lissauer (1890) distinguiendo entre las "agnosias perceptivas" y las "agnosias asociativas". Según Lissauer, las agnosias perceptivas son aquellas en las que el reconocimiento fracasa por un deterioro en la percepción visual, el cual está no obstante por encima del nivel de un déficit elemental sensorial tal como un defecto del campo visual. Los pacientes no ven los objetos normalmente y, por tanto, no pueden reconocerlos. Por el contrario, las agnosias asociativas son aquellas en las que la percepción parece adecuada para permitir el reconocimiento y, no obstante, el reconocimiento no ocurre. Se dice que implica una "percepción normal despojada de su significado"(Teuber, 1968). La diferencia perceptiva-asociativa incluye un importante supuesto acerca del mecanismo de la agnosia: que el déficit subyacente en la llamada agnosia asociativa cae fuera de la específica modalidad del procesamiento perceptivo del estímulo.

 

[7] Capítulo 2

Las agnosias perceptivas

La expresión agnosia perceptiva ha sido usada para significar cualquier fracaso en el reconocimiento de objetos en el cual cualquier deterioro perceptivo aparece claramente como culpable, pese a que las funciones visuales elementales, como la agudeza, separación de brillos y visión del color, están relativamente preservadas.

2.1 Agnosia perceptiva (en sentido estricto)

[10] En sorprendente contraste con sus funciones sensoriales visuales, a grandes rasgos intactas, los agnósicos perceptivos están gravemente deteriorados para reconocer, correlacionar, copiar o diferenciar estímulos visuales simples.

El reconocimiento de objetos reales también está deteriorado pero es algo mejor que el reconocimiento de estímulos "simples". Esto parece deberse al amplio conjunto de claves disponibles para la identificación de objetos reales, en especial el color. Las identificaciones de objetos por los pacientes son típicas inferencias hechas completando en conjunto claves de color, tamaño, textura y reflectancia.

[12] Un sorprendente rasgo de algunos de estos casos es el uso espontáneo de estrategias de calcado (tracing) como ayuda en el reconocimiento de estímulos visuales. Este fue el aspecto más famoso y controvertido del caso de Gelb & Goldstein que calcaba, con pequeños movimientos tanto de la cabeza como de las manos, los contornos del estímulo.

[13][14][15] Otros casos semejantes.

[16] 2.2 Simultanagnosia dorsal

Estos pacientes se semejan a los agnósticos perceptivos por tener, con frecuencia, los campos visuales completos, pero actúan como si fueran ciegos. También pueden reconocer alguna parte o aspecto de un objeto y suponer la identidad del objeto en base al rasgo percibido.

El término "simultanagnosia" fue acuñado en principio por Wolpert (1924) para describir la condición en la cual el paciente percibe con precisión los elementos o detalles individuales de una imagen compleja, pero no puede apreciar su significado general. Luria (1959, 1963) asoció este término demasiado general con un tipo específico de déficit perceptiva, en el que sólo un objeto o parte de un objeto puede verse a la vez. A este déficit perceptiva se lo observa generalmente en el contexto del síndrome de Balint, que consiste en (1) 'la parálisis física de la mirada', o sea, una incompetencia para dirigir voluntariamente los movimientos de los ojos hacia objetivos visuales, (2) la ataxia óptica, o sea, una incompetencia para buscar o atender a objetivos visuales y (3) un déficit visual - atencional por el cual sólo se percibe un estímulo cada vez e incluso el estímulo atendido puede espontáneamente escapar a la atención. [17] El tercer elemento, denominado simultanagnosia por Luria, es el que expondrá aquí. Esta enfermedad ocurre generalmente después de un daño parieto-occipital bilateral y, por eso, se le llama "simultanagnosia dorsal". La otra forma de simultanagnosia se la encuentra a continuación de un daño occípito-temporal inferior izquierdo y puede denominársela "simultanagnosia ventral".

[20] El deterioro subyacente en la simultanagnosia dorsal parece ser un desorden en la atención visual, tan severo que no se ven los objetos desatendidos.

[21] Una limitación adicional a la atención en la simultanagnosia dorsal es una limitación en la cantidad de objeto que pueden verse, independientemente de su tamaño.

[22] En la medida en que la atención se dirige a objetos, en cuanto opuestos a lugares o regiones del espacio, de ello surge la pregunta acerca de qué sea un objeto, desde el punto de vista de los sistemas de atención de los simultanagnósicos dorsales. Los hallazgos experimentales de Luria sugieren que lo "objetual" ("objecthood") no es una simple cuestión de tamaño o de complejidad visual, ni está determinado por las propiedades del mero estímulo físico. La observación de Luria (1959): si se le muestra al paciente un rectángulo construido con seis puntos, el paciente es incapaz de contar los puntos. [23] Aparentemente, el paciente podría ver el estímulo como puntos y, entonces, ve un único punto cada vez o podría verlo como un rectángulo y, entonces, ve todo el rectángulo. Una implicación de esto es que el sistema de atención de los simultanagnósicos dorsales es sensible a determinantes voluntarios "top-down", acerca de lo que constituye un objeto.

Con objetos reales, así como con modelos de puntos, hay cierta flexibilidad posible acerca de lo que se considera un objeto, en cuanto opuesto a un conjunto de objetos o a una parte de un objeto. Un rostro puede verse como un objeto, un conjunto de otros objetos como ojos, nariz y boca o como parte de un objeto mayor, el cuerpo humano.

[24] Algunos informes sugieren que, aun cuando el simultanagnósico dorsal logra ver un objeto, con frecuencia lo "pierde". Un modo de que esto ocurra es si el objeto se mueve.

Una última característica de la simultanagnosia dorsal es la incompetencia para localizar los estímulos, aun cuando se hayan visto los estímulos. Este deterioro ha sido llamado "desorientación visual".

[25] En resumen, los pacientes con simultanagnosia visual disponen de todos o de prácticamente todos los campos visuales, pero habitualmente pueden ver sólo un objeto por vez. Otros objetos, incluso ocupando la misma región general del espacio, no se perciben. Puede resultar particularmente difícil mantener la percepción de objetos móviles, pero incluso los objetos estáticos habitualmente presentes pueden desaparecer espontáneamente. Los simultanagnósicos dorsales tienen dificultad para localizar los objetos en el espacio. Sin embargo, cuando pueden ver un objeto lo pueden reconocer.

2.3 Simultanagnosia ventral

Comparten diversas características con los dorsales.

Aunque tampoco puede reconocer objetos múltiples, difieren en que puede verlos. La manifestación más obvia de su deterioro aparece en la lectura. Tienden a leer las palabras lentamente, letra a letra, mereciendo las etiquetas de "lectores letra a letra" o "disléxicos deletreantes" porque deletrean las palabras antes de reconocerlas. También actúan anormalmente cuando se les pide que describan una imagen compleja: responden despacio, describen los elementos individuales de la imagen, con frecuencia sin mostrar comprensión alguna de [26] la escena como totalidad.

[28] Se encuentran efectos de la habitualidad en el comportamiento de todos los pacientes, de lo que se concluye que los pacientes con daño posterior izquierdo tienen un deterioro en la memoria visual de corto plazo.

2.4 Agnosia perceptiva, simultanagnosia dorsal y ventral: semejanzas y diferencias

[30] 2.5 Déficit de categorización perceptiva

Los pacientes de las tres categorías precedentes de agnosia perceptiva tienen problemas clínicamente evidentes con la visión. Un cuarto uso del término "agnosia perceptiva" se refiere a pacientes cuyos problemas visuales tienen que extraerse experimentalmente.

El rasgo más destacado de estos pacientes es que tienen gran dificultad en correlacionar objetos tridimensionales a través de cambios de perspectiva. Los objetos comparados son rostros, objetos comunes vistos desde perspectivas inusuales o a través de cambios de perspectiva.

[31] Warrington describe el deterioro de modo completamente general, como un fallo de la "categorización perceptiva", más que como un fallo de la invariancia de orientación, sugiriendo que estos pacientes no logran categorizar imágenes perceptivamente diferentes atendiendo al objeto de estímulo distal que tienen en común.

[33] Puede haber dos procesos diferentes mediante los cuales los estímulos visuales se categoricen perceptivamente, uno referido fundamentalmente a la geometría general de la imagen y otro a los rasgos visibles en la imagen.

En resumen, el deterioro en el cuadrante derecho posterior del cerebro, especialmente en el lóbulo parietal inferior posterior derecho, se asocia con la dificultad de percibir la forma intrínseca de un objeto cuando la perspectiva no es convencional o la luz irregular. Ésta ha sido llamada "agnosia perceptiva" por Warrington y sus colegas, así como un déficit de "categorización perceptiva".

 

[35] Capítulo 3

Interpretación de las agnosia perceptivas según las teorías del reconocimiento visual normal de objetos

3.1. Agnosia perceptiva (sentido estricto)

Los agnósticos perceptivos tienen deterioradas prácticamente todas las habilidades relativas a la percepción de la forma: no pueden comparar formas, reconocerlas, nombrarlas o dirigir su atención hacia una forma nombrada para verificar si está presente, aun cuando pueden percibir el contorno local con bastante precisión.

3.1.1 La hipótesis del enmascaramiento (The masking hypothesis)

El campo visual está salpicado (peppered) por pequeños escotomas. También se los denomina "agnósticos de la forma" y se dice que el déficit subyacente en estos casos es que el "registro inicial de los elementos de la percepción de la forma parecen deteriorados... puede haber varias pequeñas áreas de sensibilidad disminuida o incluso ciegas en el campo visual de los pacientes, deteriorando el registro de las formas que caen en esas áreas".

[37] En la actualidad, la hipótesis del enmascaramiento no parece ser una explicación completa de la agnosia perceptiva.

3.1.2 Procesos de agrupamiento

El deterioro subyacente en la agnosia perceptiva debe estar en algún proceso requerido para la representación de formas. La incapacidad de estos pacientes para trazar un pequeño corte en una línea o para trazar líneas de puntos sugiere que el deterioro puede tener una ubicación funcional considerablemente anterior al reconocimiento de formas. Lo que tienen en común el reconocimiento de formas y la aparentemente simple tarea de calcado es la necesidad de agrupar los elementos del contorno registrados por separado, en unidades de orden superior, así como contornos, regiones y superficies a mayor escala. Los gestaltistas creyeron que agrupar elementos del campo visual, sobre [38] la base de propiedades perceptivas tales como proximidad, semejanza y buena continuidad era una etapa fundamental en la percepción visual. En la teoría de Marr (1982), el proceso de agrupamiento opera en el esbozo primario elemental para formar el primer paso después de la extrema localización de la visión inicial, produciendo representaciones de la estructura a mayor escala del campo visual. El deterioro subyacente en los agnósticos perceptivos parece radicar en sus procesos de agrupamiento, en que tienen una percepción adecuada de las propiedades locales del campo visual (color, brillo, profundidad y elementos del contorno) pero generalmente no pueden percibir los ejemplares de formas de orden superior.

[39] 3.1.3 Independencia de la forma y el movimiento

Existe cierta independencia entre el agrupamiento de elementos visuales locales basados en factores puramente espaciales, como la proximidad, y los factores espaciotemporales implicados en la percepción de la naturaleza correlativa del movimiento de cuerpos rígidos o la forma de un camino trazado en el tiempo. Estos datos sólo implican que el agrupamiento basado en el movimiento no depende necesariamente de los resultados del agrupamiento basado en la estructura espacial.

[40] 3.2 Simultanagnosia dorsal

3.2.1 Caracterización de las funciones de la atención del sistema visual dorsal

Se dice, en general, que sufren una limitación de la atención visual. ¿Qué significa "atención visual"?

Luria: sugiere que el déficit en la atención en estos pacientes consiste en la disminución de la "excitabilidad" del cortex visual, de modo que el cortex puede responder, todo lo más, a un estímulo por vez.

[41] Posner: papel del lóbulo parietal en la desconexión de la atención. O sea, para que un nuevo estímulo pueda atraer la atención, el lóbulo parietal contralateral debe, antes, desconectar la atención de su ubicación actual Podría decirse que una vez que la atención ha sido atrapada por un estímulo, ningún otro estímulo, en cualquier hemisferio, podría atraer hacia sí la atención. Esto describe el fenómeno básico de la simultanagnosia dorsal, es decir, la incapacidad para ver más de una cosa a la vez y la incapacidad para cambiar la atención de un estímulo a otro. Obsérvese que esto no postula la disminución de la atención visual, sino la "fijación" (sticky) anormal de la atención visual.

La fijación prolongada e ininterrumpida, en sujetos normales, conducirá a la desaparición subjetiva del estímulo (efecto de Troxler), presumiblemente por la adaptación de la representación en el sistema visual.

3.2.2 Atención a objetos y ubicaciones

La mayoría de los desarrollos acerca de la negligencia visual, así como acerca de la atención visual más generalizada, incluyen el supuesto de que la atención se distribuye en lugares del espacio más que en objetos. Neiser (1967) propuso un enfoque alternativo, según el cual el agrupamiento pre-atencional procesa objetos formados a partir del campo del contorno local, el color y otros atributos que la atención focal podría seleccionar, un objeto por vez, para otros procesamientos. [42] Duncan (1984) informa acerca de una serie de experimentos en los que encuentra evidencia que favorece la atención basada en los objetos.

[43] Se supone que el sistema visual ventral es el que representa los objetos y que al sistema dorsal le interesa exclusivamente la ubicación espacial.

[44] 3.2.3 Atención, desorientación visual y codificación de relaciones espaciales sin y entre objetos

La ubicación de un objeto solo puede especificarse en relación a otra ubicación, sea el dedo del sujeto (en una tarea de señalamiento), otro objeto (si se describe la ubicación) o el origen de algún sistema abstracto de coordenadas. La incapacidad del simultanagnósico dorsal para atender a dos loci diferentes haría esperar la ubicación deteriorada.

El tema de si la habilidad para representar la ubicación visual y la habilidad para atender a los estímulos visuales son en principio diferenciables ha sido explorada más completamente en las exposiciones sobre la negligencia (neglect).

[45] La discrepancia entre la percepción normal de la forma y la percepción deteriorada de las relaciones espaciales entre objetos sólo es paradójica si se supone que las relaciones espaciales en el interior de un objeto están codificadas por el sistema visual del mismo modo que las relaciones espaciales entre objetos. A priori parecería ser un supuesto muy razonable. Ciertamente, Kosslyn (1987) ha propuesto que las representaciones de ubicación del sistema dorsal se utilizan para representar las relaciones espaciales entre las partes de los objetos durante el reconocimiento de objetos. Sin embargo, la disociación entre estas habilidades en la simultanagnosia dorsal implica que estos dos clases de información espacial están [46] codificadas de modo diferente. La relación espacial entre objetos y las relaciones espaciales entre partes de un único objeto parecen estar representadas por el sistema visual utilizando mecanismos subyacentes diferentes.

3.3 Simultanagnosia ventral

[47] Las interpretaciones difieren a lo largo de dos grandes dimensiones: si el lugar del déficit en la simultanagnosia ventral es perceptiva o postperceptiva (en la memoria a corto plazo, por el efecto de familiaridad de la secuencia de letras, lo que es una propiedad perceptiva, sobre la cantidad de letras reconocidas) y si los estímulos (en situación normal y en la simultanagnosia ventral) se reconocen en serie o en paralelo.

3.3.1 ¿Cuello de botella perceptiva o postperceptiva?

Warrington & Rabin (1971) fueron los primeros en señalar que la limitación del proceso en la simultanagnosia ventral estaba determinada no sólo por las características físicas del estímulo visual, sino también por su familiaridad (secuencias semejantes al inglés; se identifican más letras en palabras que en cadenas de letras que no son palabras). Desde entonces, los psicólogos cognitivos han encontrado muchos ejemplos acerca de que la percepción del estímulo se facilita por la familiaridad o lo significativo del contexto del estímulo. El más cuidadoso estudio acerca de estos fenómenos es el del efecto de superioridad de la palabra ("word superiority effect"), que se refiere al hecho de que las letras se perciben más rápidamente y con mayor precisión si están incluidas en una palabra que si está solas o en una no-palabra. Esta facilitación no es el resultado de un supuesto postperceptiva. También se ha hecho progresos en la comprensión, mecánica, de cómo la familiaridad contextual afectaría el procesamiento perceptiva: modelo computacional de McClelland & Rumelhart (1981).

[48] El efecto de superioridad de la palabra se explica suponiendo una retroalimentación desde el nivel de la palabra hacia el nivel de las letras.

[49] La consecuencia es que los efectos de familiaridad observados son perfectamente consistentes con un locus perceptiva para el déficit subyacente en la simultanagnosia ventral. Parece correcto concluir que los simultanagnósicos ventrales tienen dificultad en el reconocimiento perceptiva de estímulos múltiples.

3.3.2 ¿Reconocimiento en paralelo o en serie de los estímulos múltiples?

Otro tema es si estímulos simples se reconocen normalmente en forma seriada o en paralelo. Kinsbourne & Warrington (1962) sugieren que, tanto en sujetos normales como en los dañados en su cerebro, el reconocimiento ocurre serialmente, basados en la equivalencia de la presentación de estímulos simultáneos y secuenciales. Levine & Calvanio (1978) defienden que algunos aspectos de sus datos (p.e., los efectos de semejanza entre las letras vecinas) implican el procesamiento paralelo. La investigación en psicología cognitiva posterior ha sugerido que poca cantidad de formas familiares se reconocen normalmente en paralelo. La mayoría de esta investigación está diseñada para contrastar el comportamiento de búsqueda visual de un "target" determinado, letra o número, bajo condiciones en las que todos los estímulos se ven simultáneamente y cuando el conjunto de estímulo se presenta en dos intervalos de observación sueltos y secuenciales, cada uno tan extenso como el intervalo en la condición de presentación individual. Si los sujetos reconocen los caracteres en forma serial, se beneficiarían del tiempo adicional per character disponible en la condición secuencial de presentación. Por el contrario, si los sujetos reconocen los caracteres en canales paralelos e independientes, la actuación en ambas condiciones debería ser equivalente. Los hallazgos [50] implican el procesamiento en paralelo.

En el caso de la simultanagnosia ventral, una posibilidad es que ha habido una reducción del monto total de capacidad de procesamiento, tal que permanece suficiente capacidad para el reconocimiento normal de un único estímulo, pero ha quedado insuficiente capacidad para reconocer dos o más estímulos.

La medida en que un estímulo grava la capacidad de reconocimiento de objetos dependerá seguramente de la accesibilidad a las representaciones almacenadas del objeto y de la diferencia de tales representaciones respecto de otras representaciones semejantes.

[51] Otro aparente problema con el enfoque de la capacidad limitada en paralelo es que parece mucha coincidencia que la capacidad de reconocimiento se reduciría al nivel necesario para reconocer un único item más o menos normalmente, pero no múltiples items.

Una última observación acerca de l relación entre la simultanagnosia ventral y el reconocimiento de objetos es que "capacidad" es uno de los términos explicativos menos satisfactorios en psicología.

3.4 Déficit de categorización conceptual

El influyente esquema de Warrington (1978, 1982, 1985): dos etapas principales en el reconocimiento de objetos, cada una producida por un hemisferio. La existencia y naturaleza de la primera etapa, "categorización perceptiva", [52] se basó en las observaciones de Warrington de pacientes con el parietal derecho dañado, quienes estaban deteriorados para reconocer y comparar objetos fotografiados desde perspectivas no convencionales o bajo iluminación inhabitual y que era, en términos de Warrington, agnósticos perceptivos. Esta etapa se supone que incluye la obtención de una representación de forma desde un punto de vista invariante, a partir de la representación bidimensional de un objeto producido por el proceso visual primitivo en el lóbulo occipital.

Una segunda etapa, localizada en el hemisferio posterior izquierdo, se propuso sobre la base de las observaciones de Warrington de pacientes con "déficits de categorización semántica", a los cuales ella se refiere como "agnósticos asociativos". Según Warrington, en la etapa de "categorización semántica", la representación construida por el lóbulo parietal derecho en el transcurso de la "categorización perceptiva" está asociada con el conocimiento semántico acerca del objeto.

Figura 15

Modelo de reconocimiento visual de objetos de Warrington & Taylor

 

(GRÁFICO EN ELABORACIÓN)

 

3.4.1 Mecanismos de categorización perceptiva

Las hipótesis relativas a la naturaleza y los procesos visuales dañados en pacientes con déficit de categorización perceptiva no sólo tienen interés por lo que nos dicen acerca del estado de las habilidades perceptivas de esos pacientes. Si un proceso puede deteriorarse selectivamente, esto sugiere, en primer lugar, la existencia de tal proceso y por tanto proporciona evidencia relativa al proceso específico que se ha perturbado en los pacientes con déficit de categorización perceptiva, lo que nos habla acerca de los procesos que subyacen la categorización perceptiva normal.

Marr (1982) interpretó la dificultad de los pacientes con daño déxtero-posterior como un deterioro en la capacidad para asignar un marco de referencia centrado en el objeto al estímulo, si las principales indicaciones acerca de la orientación adecuada del sistema de coordenadas centrado en el objeto, o sea, los ejes de elongación, estuvieran distorsionados por el escorzo que generalmente proviene de las perspectivas no convencionales.

Humphreys & Riddoch (1985, 1985) exponen que hay dos caminos para la categorización perceptiva: uno el de Marr y el otro que incluye tomar en cuenta las características y los rasgos relativamente invariantes del punto de vista del objeto.

Warrington & James (1986) cuestionan la hipótesis que explica el déficit de la categorización perceptiva por un deterioro para derivar un sistema de coordenadas centradas en el objeto a partir de la imagen retinotópica (Marr). W.& J. crearon siluetas de objetos iluminándolos desde atrás y rotándolos desde una perspectiva inicial no convencional hasta una perspectiva convencional [54]. Aunque encontraron que los pacientes con el hemisferio derecho dañado requerían mayor rotación hacia la perspectiva convencional antes de reconocer los objetos que la requerida por sujetos con control normal, lo que era consistente con el déficit de categorización perceptiva, no era peor cuando las objetos estaban inicialmente condensados (foreshortened) que cuando se había conservado el eje de elongación.

[55] 3.4.2 Papel de la "categorización perceptiva" en el reconocimiento normal de objetos

Puede resultar más razonable considerar las tareas de categorización perceptiva como una clase de resolución de problemas visuales que como una instancia del reconocimiento de objetos propiamente dicho. La categorización perceptiva puede ser un recurso opcional más que una etapa obligatoria del análisis visual (frente a lo que se había afirmado antes: Figura 15).

Resultados de los estudios de taquistoscopia lateral sugieren que la contribución del hemisferio derecho al reconocimiento de objetos, observada en tareas tales como el reconocimiento de perspectivas no convencionales, puede ser que intervenga sólo en tales tareas.

 

[57] Capítulo 4

Las agnosias asociativas

La expresión se ha usado en sentido amplio, incluyendo:

(a) deterioro en el conocimiento semántico general sin limitarse a la modalidad visual;

(b) deterioro limitado al nombrar (como opuesto al reconocimiento) de objetos presentados visualmente;

(c) síndrome específico, en el cual los pacientes sufren un deterioro selectivo en el reconocimiento de objetos presentados visualmente, pese a su percepción visual aparentemente adecuada (sentido estricto).

4.1 Agnosia asociativa visual de objetos (en sentido estricto)

Hay tres criterios para quedar incluido en esta categoría. El primero es la dificultad para reconocer una diversidad de objetos presentados visualmente, como se demuestra nombrándolos o mediante pruebas de reconocimiento no verbales, como agrupándolos según su categoría semántica o gesticulando para indicar sus funciones normales. El segundo criterio es el reconocimiento normal de los objetos mediante modalidades diferentes de la visión, por ejemplo tocando al objeto, escuchando su sonido característico o habiéndose dado su definición verbal. El tercer criterio consiste en la percepción visual intacta o, al menos, la percepción visual que parece adecuada para la tarea del reconocimiento del objeto. Este último criterio se comprueba habitualmente porque los pacientes copian o dibujan los objetos que no pueden reconocer, o emparejan estímulos por semejanza o diferencia.

Un caso bien documentado de agnosia asociativa fue informado por Rubens & Benson en 1971.

[58] Durante las tres primeras semanas en el hospital, el paciente no pudo identificar objetos comunes que se le presentaron visualmente y no sabía que había en su plato hasta que lo probaba.

No era capaz de describir o demostrar el uso de un objeto si no podía nombrarlo. Si se equivocaba en el nombre de un objeto, su demostración del uso se correspondía con la identificación equivocada. La identificación mejoraba muy ligeramente cuando se le proporcionaba la categoría del objeto (p.e., "algo para comer") o cuando se le pedía que señalase hacia un objeto nombrado, en vez de requerírsele que lo nombrase.

[59] En el caso de Rubens & Benson se encuentran todos los elementos de la agnosia asociativa de objeto: deterioro del reconocimiento visual de objetos demostrado verbal y no-verbalmente, reconocimiento de objetos intacto mediante otras modalidades y evidencia, a partir de tareas de dibujo y comparación, de que la percepción era suficiente para permitir el reconocimiento.

Aunque las habilidades perceptivas de estos pacientes con agnosia asociativa eran muy buenas comparadas con los agnósticos perceptivos, hay algunos indicios de que su percepción no es normal. Más aún, hay incluso indicio de que estos deterioros perceptivas juegan un papel causal en las dificultades que los pacientes agnósticos asociativos tienen con el reconocimiento visual de los objetos.

Tradicionalmente, la habilidad para producir una copia reconocible de un estímulo se consideró una prueba adecuada de la habilidad de los pacientes para ver una percepción reconocible del estímulo. Así, estos pacientes se describían como viendo "una percepción normal, despojada de su significado" (Teuber, 1968). Sin embargo, Levine (1978) señala que "se pueden producir dibujos precisos pese a una percepción visual dañada. Un paciente que puede ver en cada [60] fijación visual sólo uno o dos rasgos de un modelo visual complejo puede no obstante... producir secuencialmente lo que no puede percibir simultáneamente". Otra evidencia era la habilidad para comparar un estímulo con otro estímulo idéntico en un conjunto de estímulos que parecen semejantes. Esto también puede llevarse a cabo cuando la percepción es anormal, utilizando la comparación rasgo por rasgo, la mediación verbal o cualquier cantidad de otras estrategias especiales.

[61] [62] Sensibilidad a la cualidad del estímulo: estos pacientes identifican más fácilmente los objetos, seguido de las fotografías y los dibujos lineales, un orden que refleja el creciente empobrecimiento del estímulo.

Se informó que eran comunes los "errores visuales", o sea, confundir un objeto con otro de apariencia semejante.

[63] Davidoff & Wilson (1985) describen un agnóstico asociativo que cometía errores tanto visuales como semánticos, en el reconocimiento de objetos, pero informan que el error semántico puede eliminarse reduciendo la opción de respuestas alternativas, mientras que los errores visuales no.

Ratcliff & Newcombe (1982): incapacidad del paciente para diferenciar figuras "posibles" de las "imposibles" [tipo Escher].

[64] Riddoch & Humpreys (1987): paciente desproporcionadamente dañado (respecto de sujetos con percepción normal) para reconocer dibujos superpuestos, una tarea a la que los autores consideran que grava en especial el proceso de segmentación visual. También respondía mejor al reconocimiento de objetos pintados en silueta que dibujados, lo que sugería a los autores que algo se había perdido en la capacidad para percibir o integrar los detalles de un estímulo visual. Otra tarea básica: decidir si una "T" invertida está o no presente en un conjunto de "T"s derechas. Esta tarea se clasificó como una tarea de integración de rasgos, ya que requiere integrar correctamente los rasgos de contorno vertical y horizontal de las letras.

[65] Levine & Calvanio (1989) encontraron a su paciente medianamente dañado en pruebas que miden el factor "cierre visual-verbal" (habilidad para identificar una palabra impresa cuando algunas de las letras faltan, están desordenadas o superpuestas con otras), el factor "flexibilidad del cierre visual" (se refiere a la habilidad para resistirse a la clausura y se mide mediante tareas que consisten en encontrar una forma geométrica dada previamente cuando forma parte de otra forma bien definida), el factor "orientación espacial" (es la habilidad medida mediante pruebas de rotación mental, en las que el sujeto debe decidir si dos objetos o modelos son el mismo pese a las orientaciones diferentes) y el factor "exploración espacial" (es la habilidad para encontrar caminos a través de complejos laberintos). Tareas de "rapidez perceptiva" que requiere rápidas comparaciones entre imágenes y búsquedas visuales rápidas de una imagen-objetivo previamente especificada. La "clausura visual": la habilidad para percibir la forma e identidad de un objeto fragmentado o degradado por ruido visual. La prueba de las "palabras escondidas": reconocer palabras que han sido fragmentadas.

[66][67] Figura 19. Ejemplos de estímulos que prueban diferentes forma de la capacidad de "clausura".

[68] La distinción perceptiva-asociativa no parece ser una distinción entre la agnosia en la que la percepción "falta" y la agnosia en la que no falta.

[69] Las disociaciones entre categorías de estímulos que reconocen o no los agnósticos visuales han sido de interés para muchos escritores por las implicaciones de estas disociaciones en la arquitectura funcional del reconocimiento visual de objetos. Quizá el más celoso uso de este tipo de inferencia en el estudio de la agnosia fue el de Konorski (1967), quien conjeturó que existen nueve diferentes "campos gnósticos" subyacentes a la habilidad humana del reconocimiento de modelos. Aunque las observaciones de Konorski son muy anecdóticas, algunas al menos de las distinciones incorporadas en su teoría están confirmadas por las disociaciones más ampliamente observadas y más minuciosamente documentadas.

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[70] Figura 20. Nueve diferentes categorías de agnosis-visual de Konorski, inferidas de las disociaciones neuropsicológicas: (a) objetos pequeños, manipulables; (b) objetos grandes parcialmente manipulables; (c) objetos no manipulables; (d) rostros humanos; (e) expresiones faciales de emoción; (f) objetos animados; (g) signos; (h) manuscritos; (i) posición de las extremidades.

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[Sigue 69]

4.2 Prosopagnosia

Una de las disociaciones más dramáticas en neuro psicología es la prosopagnosia, la incapacidad para reconocer rostros pese al funcionamiento intelectual intacto e incluso al aparentemente intacto reconocimiento visual de la mayoría de los otros estímulos. Bodamer introdujo el término "prosopagnosia" en 1947.

[70][71][72] ¿En qué medida es selectivo el deterioro del reconocimiento en la prosopagnosia? En el ámbito del reconocimiento facial, puede pregutarse si el deterioro en el reconocimiento de la identidad facial está disociado de los deterioros en el reconocimiento de la expresión facial. Puede conservarse el reconocimiento de una y no el de la otra indistintamente.

Etcoff (1984) comprobó la hipótesis de que el reconocimiento visual de la identidad facial y el de la expresión facial están atendidos por distintos "módulos", pero que son neuroanatómicamente vecinos.

[73] La selectividad de la prosopagnosia también puede establecerse en cuanto al rango de tipos de etímulo que los pacientes dejan de ser capaces de reconocer. Además del deterioro en el reconocimiento de rostros, también tienen dificultades para reconocer animales (caras o el cuerpo entero) o reconocer diferencias de animales en una clase: diferentes especies de pájaros, individualizar caballos de carreras o individualizar sus vacas un granjero. Se designa a este síndrome como "zooagnosia".

Tambié se ha comprobado la existencia de dificultad en distinguir entre animales de diferentes especies.

Es más inesperado que los prosopagnósticos manifiestan también dificultades en reconocer plantas, [74] edificios y monumentos públicos, marcas de automóviles, artículos de vestuario y alimentos.

Es difícil saber si los deterioros en reconocer estos estímulos no-faciales son comunes en la prosopagnosia o si los casos citados constituyen un grupo especial.

[75] Otra dimensión de la selectividad que se ha ivestigado en la prosopagnosia es la medida en que el deterioro en el reconocimiento está disociado de los deterioros perceptivas, habiendo al respecto cierta controversia. La prueba más citada es la tarea de comparación de Benton & Van Allen, sobre fotografías de rostros desconocidos.

[76][77] Otros concluyen que los déficits en la discriminación de rostros están íntimamente asociados con la prosopagnosia. Es concebible que el déficit en el reconocimiento de rostros provenga de los efectos combinados de un deterioro de la modalidad general de la memoria y una habilidad sub-normal para percibir rostros.

¿Qué hay acerca de la otra mitad de la doble disociación entre el comportamiento de discriminación de rostros y el de reconocimiento de rostros? La existencia de [78] pacientes no-prosopagnósticos que actúan pobremente en las tareas de discriminación de rostros parecería reforzar la hipótesis de que la prosopagnosia no está invariablemente asociada con los deterioros en la percepción de rostros, en la medida en que se evidencia que el déficit en la discriminación visual no es por sí sólo suficiente para causar la prosopagnosia. Esto sólo sería relevante si asumimos que los dos grupos de pacientes encuentran dificultades en las tareas de discriminación por la misma razón.

[79] También es posible, en algunos casos, separar la conciencia deteriorada del reconocimiento respecto del reconocimiento dañado.

[80] Las afirmaciones acerca de la cognición sin conciencia en psicología cognitiva y neuropsicología se han encontrado, justificadamente, con algún grado de especticismo. La historia de tópicos tales como la lectura subliminal en sujetos normales o la visión ciega (blindsight) en sujetos corticalmente ciegos ham revelado las trampas metodológicas y las dificultades conceptuales que rodean a cualquier intento de separar empíricamente la cognición y la conciencia de la cognición y la opinión de los expertos está todavía dividida en estos temas. La investigación acerca del reconocimiento secreto en la prosopagnosia comparte muchos problemas semejantes.

[81][82] 4.3 Alexia pura

Los pacientes con alexia pura no pueden leer normalmente, pese a que la capacidad visual aparece normal en pruebas informales y pese a su habilidad para entender el lenguaje hablado y para escribir. Su alexia se llama "pura" por la conservación de la escritura y otras habilidades vinculadas con el lenguaje, lo que conduce al casi paradójico fenómeno de la incapacidad de estos pacientes para leer algo que ellos mismos acaban de escribir. Característicamente, leen las palabras letra a letra, deletreando cada palabra antes de indentificarla.

[83] Se ha considerado frecuentemente a la alexia pura como una agnosia avisual de una categoría específica. Mesulam (1985): "la alexia pura es esencialmente una agnosia visual para el material verbal". Muchos, si bien no todos, los casos de agnosia asociativa también sufren de alexia pura, reforzando la noción de que la alexia pura es una forma de adnosia asociativa visual.

4.4 Otras categorías

4.4.1 Cosas animadas e inanimadas (living and nonliving)

Warrington y sus colegas han descrito un conjuntos de casos individuales en los que el conocimiento de estímulos correspondientes a grandes rasgos a "cosas animadas" está relaativamente dañado en comparación con el conocimiento de la mayoría de "cosas inanimadas", o en los que el conocimiento de "cosas inanimadas’ está relativamente dañado en comparación con las "cosas animadas". "Cosas animadas" parece abarcar animales, plantas y alimentos’"cosas inanimadas" se ejemplifican preferentemente por objetos pequeños, manipulables y fabricados. Los pacientes que muestran déficits selectivos respecto de alaguna de estas amplias categorías no parecen ser agnósticos visuales asociativos en el sentido de tener un déficit selectivo en el reconocimiento visual.En realidad, sus deterioros son, si los hay, más [84] claros en las tarea puramente verbales, tales como nombrar la palabra correspondiente a una definición hablada. Sin embargo, en algunos casos, pero no en todos, el deterioro no puede atribuirse exclusivamente a los procesos verbales, como se hace evidente en las tareas que no enfatizan lo verbal: mimetizar el uso de objetos, decribir el objeto en llugar de nombrarlo y clasificar imágenes visuales diferentes pero semánticamente relacionadas.

4.4.2 Deterioros super selectivos de categorías específicas

Ultimamente se ha informado que déficits altamente específicos en el procesamiento de determinadas categorías de estímulos son consecuencia de daños cerebrales: limitados a partes del cuerpo, objetos característicos del interior de la casa y frutas y vegetales. La cuestión importate es: ¿qué sistemas cognitivos o perceptivas han sido dañados? Para nuestro propósito, la cuestión importante es si reflejan o no un deficit subyacente en el reconocimiento visual o si implican deterioros en otros procesos cognitivos requeridos para nombrar objetos visualmente presentes.

Hasta el momento, los resultados de pruebas con esos pacientes en una variedad de tareas visuales y verbales indican que el locus del deterioro es lingüístico.

[85] 4.4.3 Relación entre la agnosia asociativa visual de objetos y los déficits en el reconocimiento categoría más estricto

Los déficits en el conocimiento de cosas "animadas" e "inanimadas" parece diferenciarse de la agnosia visual en que estos pacientes no tienen imprescindiblemente déficits de reconocimiento visual (Warrington & Carthy, 1983) y, cuando tienen deterioros en el reconocimiento, estos son parte de una pérdida de conocimiento más penetrante, al menos igualmente según se evidencia tanto en tareas puramente verbales como visuales.

La línea entre la alexia pura y la agnosia de objeto no es más clara, en especial por los dos aspectos siguientes: que el déficit de reconocimiento, el menos en algunos casos de alexia pura, no se limita al material verbal y que algunos casos de alexia pura están dañados para reconocer incluso formas individuales.

4.5 Afasia óptica

Hay pacientes con desórdenes para nombrar modalidades visuales específicas, llamados afasia óptica, que nombrar objetos presentados visualmente. Algunos autores plantean que la agnosia asociativa no es más que afasia óptica. Otros han asumido una posición menos extrema pero también menos clara, estableciendo que la afasia óptica es equivalente a una agnosia asociativa suave (mild). [86] Otros han sugerido que la afasia óptica es un tipo de agnosia asociativa en el que la percepción es realmente normal. Los pacientes con afasia óptica no parecen tener agnosia, ya que pueden indicar su reconocimiento de los objetos de modo no verbal, aun que no puedan nombrarlos.

[87][88][89]

[90] Relación entre la agnosia asociativa y la afasia óptica

 

[93] Capítulo 5

Interpretación de las agnosias asociativas según las teorías del reconocimiento normal de objetos


* La traducción no es completa. Se han seleccionado las partes que permitan seguir el hilo del desarrollo fundamental que va realizando M. J. Farah